Aprendimos a quererte... desde la histórica altura... A quién no le suena esta canción, escrita por Carlos Puebla, y dedicada a Ernesto Guevara, el "Che".
Hoy voy a escribir sobre Cuba, país que tuve la ocasión de visitar hace algo menos de un año. Cuba es una isla enorme situada en el Caribe, o lo que es lo mismo, a tomar por culo de aquí.
Y es que lo peor del viaje, sin duda es el avión, y esto es válido tanto para los que van a Cuba como para los que van a Punta Cana, Cancún, etc... Son unas 9 horas de vuelo empotrado en un asiento enano (yo que soy alto, ni te cuento), sin poder fumar (horrible para un fumador como yo), y el único entretenimiento son películas malísimas en la TV (que como te toque lejos ni te cuento) y un hilo musical repetitivo que al final acaba asqueando. Recomendable llevar comida, porque como esperes pegarte un atracón con la mierda de bandejita que te dan para comer lo llevas claro colega.
Pero bueno, al final el avioncito del monitor de enfrente acaba llegando a la puta isla y ya ves los manglares y arrozales debajo de tí, y el aeropuerto, y La Habana... y todo el mundo pegado a la ventanilla como si no fueran a verlo en los próximos días.
Hay tres tipos de fauna que van a Cuba: grupos de chicos, grupos de chicas, y parejas (esto último nunca lo he entendido). Algunas familias también.
Yo cogí un combinado que eran 3 noches en La Habana y 4 en Varadero. La Habana todo el mundo la conoce, y Varadero, para el que no lo sepa es tipo Punta Cana, una lengua de tierra llena de complejos de hoteles-playa-piscinas-palmeras, lleno de turistas porque a los cubanos no les dejan entrar (como lo oyes). Pero luego hablaré de ello.
Lo primero que vi al salir del aeropuerto fue un pedazo de Audi A6 aparcado enfrente que me dejó perplejo. Pensé "pues vaya, tampoco es tan diferente. ¿Para esto me he recorrido medio planeta?". Fue sólo un amago, porque el autobús que nos llevó del aeropuerto al hotel debía ser decimonónico. Vaya cacharro.
Era de noche y además pillamos un corte de luz. Cuba sufre duras sanciones impuestas por EE UU (y quién no), y por eso todos los días hay cortes de luz de varias horas en la mayoría de barrios de La Habana. Todo estaba oscuro, fantasmal, y recuerdo que a través de la ventanilla del autobús veía cuadrillas de maromos negros con perros, en portales y esquinas, y dije uf, yo no salgo del hotel ni loco. Nada más lejos de la realidad. Cuba es el país más seguro del mundo. Mucho más que Madrid o cualquier ciudad española. Por cada cubano hay un policía y un militar. Y en La Habana un policía en cada esquina literalmente. Si alguna noche ves a alguien con muy mala pinta y piensas "me va a rajar de oreja a oreja", tranquilo, seguro que es policía.
Otra de las cosas que me impactó fue el clima. Al llegar sufres un "shock", al pasar del aire acondicionado del avión al cálido, húmedo y agobiante aire de La Habana. Llegas al hotel cansadísimo, luego te acostumbras. Pero las hostias que te pega el pasar de aire acondicionado a la calle (en hoteles, restaurantes, etc...) es notable.
Una cosa muy fuerte: los turistas son dioses para los cubanos. No es para menos, es su principal recurso. En Cuba nadie se muere de hambre, eso 100% garantizado. El gobierno les da arroz, leche y harina mensualmente, y cuatro perras (creo que los funcionarios ganan 7 euros al mes, para que luego se quejen aquí). De ahí hasta todo lo que puedan sacar al turista es su modo de vida. Unos piden, otros te cuentan historias, otros se hacen los cojos para que les echen dinero, otros te venden puros, ron, te ofrecen chicas, se ofrecen a guiarte por la ciudad... acaba cansando mucho que a cada tres pasos te salgan diez cubanos pidiendo, pero es comprensible. Viven de ello. Pero nadie pasa hambre. Es un país que funciona, digan lo que digan, y me gustaría saber cómo sería si EE UU le quitara la mano del cuello.
Decía que el turista es Dios. Y va por delante del cubano. Existe una ley llamada "acoso al turista" por la cual si alguien te molesta, o si un cubano te ofende, puedes ir al policía más cercano y le apresan 2 años. De hecho los cubanos no pueden ni hablar a los turistas. De robar ni hablemos, oí que Fidel les corta las manos. Me lo creo. Si tienes cualquier tipo de problema o malentendido, siempre lo paga el cubano. Tú eres Dios, eres "español", ellos son "cubanos". Muy fuerte. Y eso que estás en SU país. A los hoteles no puedes subir cuban@s. Una de las razones es que la TV es satélite y pueden recibir información del exterior. Otra es que entonces los hoteles serían auténticos picaderos. Aunque siempre está el señor soborno.
La Habana es una ciudad que enamora. El Vedado es un barrio muy bonito y señorial, Habana Vieja, Centro Habana, Miramar... todo llenos de contrastes, modernos hoteles con casas en ruinas, edificios coloniales semiderruídos junto a otros completamente restaurados, coches antiguos que se caen a pedazos y modernos taxis... Es un país con muchos contrastes, el socialismo no es que se note mucho. He visto gente con móviles de fotos, que por aquel entonces ni yo tenía, farmacias, ópticas... aunque te digan que allí no hay nada, el que tiene dinero allí vive como un señor. A las 9 de la noche pegan todos los días un cañonazo al lado del puerto, obligatorio verlo. Flipé con los carrazos americanos antiguos que se pasean por allí, el olor a gasolina mal quemada que echan, el malecón, que no es más que una acera estrecha salpicada del chapapote que trae el mar... Un momento inolvidable fue en una terracita de un bar del centro de La Habana, tomando una jarra enorme de cerveza, con unos músicos cubanos tocando al lado nuestro el "hasta siempre comandante" y unas cubanas que un conocido nuestro había traído. Un momento muy "typical Cuba". Mucho no puedo hablar porque la verdad es que conocimos más La Habana de noche que de día, y ya he dicho que por las noches se iba la luz.
La noche de La Habana es impresionante. Los mejores garitos son El Diablo Tun-Tun, Café Cantante, Delirio Habanero... Con barra libre y barato, por diez euros te puedes poner de cubatas de ron hasta reventar. Porque allí SOLO hay ron. Y si no te gusta le coges cariño. Y puros Cohiba. Eso sí, la mayoría de bares cierran a las 4 de la mañana, aunque hay sitios abiertos toda la noche, porque allí se sale a las 9-10 de la noche, no como aquí.
Si eres chica, te saldrán chicos por todas partes, si eres chico, te vendrán cubanas a punta pala, o cubanos ofreciéndote cubanas... Eso sí, no os engañéis, en Cuba NO existe el amor. Cada uno va a lo que va. El pacto entre caballeros que hice con mis compañeros de viaje me impide entrar en detalles sobre esta cuestión. Sólo diré que en Cuba el que no liga es porque no quiere. Olvidaros de la gris Euskadi. Jaja.
Tras La Habana, y con amenaza de huracán nos llevaron a Varadero. Varadero es ese sitio tropical que has visto en miles de fotos, playas de arena blanca, aguas cristalinas, cocoteros, etc... un sitio muy bonito donde la gente va a hincharse en el buffet libre del hotel, a beber mojitos, daiquiris y piñas coladas como cerdos (porque todo es gratis, bueno va incluído en el precio) y a tomar el sol. Y nada más. No es nada diferente a Tenerife, por ejemplo, que además está más cerca y es más barato. Por eso no entiendo a los que van a Punta Cana o Cancún, que es lo mismo.
Hay varias discotecas en los hoteles, yo estuve en la Continental y luego en un sitio de obligada visita "La comparsita". Allí van los cubanos que viven en Varadero "pueblo" (luego, tras una valla que los cubanos no pueden atravesar a no ser que vayan a trabajar, están los macrocomplejos hoteleros de los que os he hablado), a disfrutar la noche. Creo que por 7 euros podías beber cubatas 90% ron 10% cola (esas son sus proporciones), disfrutar de un espectáculo desde tu mesita y luego bailar reguetón o como coño se escriba con las cubanas como el que más.
Un día alquilamos unas motos, de estas Scooter, y fuimos hasta Cárdenas, un pueblo que está enfrente de Varadero, al otro lado de la bahía. Ya era la Cuba profunda. No vimos un sólo policía y todo estaba de negros mirando a los únicos turistas que se paseaban por allí, que éramos ni más ni menos que nosotros. Eso sí, nadie nos dijo nada malo. Pero pasé miedo de verdad.
El último día nos obligaron a marcharnos por piernas en dos chárters contratados a toda hostia porque evacuaban Varadero. La razón, el mismísimo huracán Wilma, que en la TV del hotel vimos que venía a Cuba, pero como no sabíamos donde estaba Varadero, no supimos si nos afectaría (Cuba tiene 1.200 kms. de punta a punta). Al día siguiente nuestro hotel estaba inundado. Y no nos queríamos ir.
Jaja, además al llegar a Varadero nos encontramos a un gerente de planta de El Corte Inglés que se acababa de jubilar, con la mujer y los hijos. Y estaba en nuestro mismo hotel. Si es que el mundo es un pañuelo. Así que no os extrañéis si veis allí a vuestro vecino.
Y esa fue mi experiencia en Cuba, o al menos lo que se puede contar. Volveremos, de eso no hay duda. Recomiendo a todo el mundo que vaya allí, pero a La Habana. Si quereis ir a Varadero (que está de puta madre), viajar a Tenerife que son 7 horas menos de avión, más barato y el resto es lo mismo. por cierto, no me deja subir fotos el puto programa este, si lo consigo algún día de estos ya lo haré.