No podía, en este mi blog, ignorar el rey de los juegos de cartas, al menos en Euskadi: el mus. Me es imposible imaginar cómo sería esa cafetería de peritos sin partidas de mus. Sin esos reyes, esas pitas, esos órdagos a todo volumen... El mus es el deporte rey (porque si el ajedrez es un deporte, a ver porqué coño no lo puede ser el mus) de las cafeterías de universidades, de las cenas de cuadrillas (de chicos), en fin. Pero, ¿porqué el mus es algo más que un juego?
En primer lugar. La pareja de mus es sagrada, inviolable, es para toda la vida. Es incluso más importante que la pareja sentimental. Ponerle los cuernos a tu pareja de mus, a no ser que hubiese un previo acuerdo, supone un duro revés para cualquier jugador. Hay parejas más liberales, y otras más cerradas, pero en fin, en general está mal visto. El azar tiene cierta importancia en el mus, pero aún es más importante la estrategia, saber engañar al contrario y la habilidad de jugar las cartas. Os habla el campeón de invierno de Federico Baraibar 2004. Qué paliza les dimos el Pinedo y yo a esa panda de mangarranes como el alzola, argote, álvaro, aguinaga, gorka... Ni puta idea de jugar al mus tienen, oyes.
Elementos importantes a la hora de una partida de mus:
El orujo de hierbas: sin duda, fundamental. No siempre se tiene la suerte de tener a mano una de esas botellas de preciado maná verde, pero con ella, el mus se hace mucho más placentero. Y no digamos delirante cuando los chupitos se van acumulando en el hígado...
El puro: este sí que es indispensable. Si no hay, pues cigarros. Pero una partida de mus, siempre es mucho mejor con un buen puro entre los dientes. Y otro para el final: el llamado humo de la victoria (en caso de ganar, claro está).
Los cuatro reyes: más que nada para dejar que se vaya la mayor y pegar órdago a chica. Eso es jugar con dos cojones, como un verdadero jugador. No sería la primera vez ni la última en desaprovechar una mano así.
Las chorradas: comentarios estúpidos pero graciosos, como los típicos "ya me están entrando todo reyes", "dúples sí" (en lugar de pares sí), "órdago a mayor sin verlas", "con cuatro ases, órdago a mayor", "tengo la real de mano" (en el juego), etc... Son básicos para reírse un poco.
Los mirones: no molestan y dan tabaco, además de poder lucirte delante de ellos (y también cagarla, por supuesto). Normalmente es alguna pareja que espera su turno o el sobrante si están 5 personas para jugar al mus, amén de desconocidos que se acerquen a ver tal espectáculo.
En resumen, I LOVE MUS. Este es mi homenaje para ese juego en el que tantas horas de mi vida e invertido.
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